Retos de la Cooperación al Desarrollo y Acción Humanitaria ante el COVID19

Si algo nos ha quedado claro es que la vida que ha existido hasta hace tan solo unos meses, no vamos a volver a vivirla. Para los que además, trabajamos en el Tercer Sector nos encontramos ante una ventana compleja en la que miramos mientras estamos presentes ante el avance del COVID19 en nuestros propios hogares y ciudades, y seguimos también la repercusión de ella en países en desarrollo.

Son varios los retos a los que nos enfrentamos y que sin duda, van a marcar mucho el tipo de ayudas que se realicen. Aquí, un resumen de las situaciones que nos estamos encontrando en estas semanas:

La primera es evidente: el COVID19 está agravando todavía más las condiciones de vida de millones de personas en todo el mundo, a nivel económico, a nivel social y a nivel sanitario. ¿Cómo se puede mantener confinada una familia de 10 miembros en la India más pobre? ¿qué clase de aislamiento puede hacer un miembro con COVID dentro de una estancia en la que convive con 9 personas más? ¿cómo se pueden buscar medicinas si tu única vía de salida es el río y éste está controlado por grupos armados ante la ausencia del gobierno en estos días? ¿cómo se sostiene a una familia que vive de los ingresos del día a día y que ya no puede salir a traer dinero a casa? ¿qué educación a distancia reciben los millones de niños que no cuentan con tablets, ni ordenadores, ni acceso a internet y que tampoco pueden asistir a sus escuelas? EL RESULTADO es MAYOR POBREZA, MISERIA, CONTAGIOS POR COVID DE FAMILIAS ENTERAS, HAMBRE, TENSIONES Y PROBLEMAS FAMILIARES,  VIOLENCIA INTRAFAMILIAR, VIOLACIONES A MENORES, y un largo etcétera, que sin duda, supone un retroceso no solo a nivel país sino un colapso en la vida personal de padres, niños, madres, abuelos, jóvenes, adolescentes… un colapso que YA se está viviendo, y que está siendo un caldo de cultivo para peores escenarios. Y estos habrán de tenerse en cuenta en las intervenciones de ahora y del futuro.

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Si aquí en España hemos tenido dificultades para acceder a los test PCR… es un golpe de suerte (o de bolsillo) acceder a éstos en países como Haití, República Democrática del Congo o Filipinas. Si te sorprende que la lectura de contagios en estos países sea aparentemente buena, piensa que en gran medida, es porque no todo el mundo tiene acceso a estos test, ni existen estructuras sanitarias con la capacidad ni recursos para hacerlos de manera masiva en la población, por lo que en muchos casos, los casos que aparecen en las cifras oficiales se han hecho a unos pocos y están bastante alejados de la realidad.

Los programas y proyectos de cooperación al desarrollo, o acciones humanitarias, cobran si cabe, una MAYOR IMPORTANCIA siendo cruciales para aliviar las necesidades inmediatas como para complementar acciones gubernamentales que apalanquen cuestiones tan importantes como “la soberanía alimentaria”, “el agua y saneamiento”, “la equidad entre géneros” o  “la gobernanza democrática”.

Las intervenciones requieren que tener en cuenta que el PERSONAL que se desplace a terreno y esté en contacto directo con los beneficiarios o con cualquier tipo de actor local que también esté involucrado en el proyecto tenga: 1. El material biosanitario suficiente para PROTEGERSE ELLOS de contagio y 2. PROTEGER a los destinatarios, puesto que en muchos casos los proyectos ocurren en lugares rurales donde gracias a las largas distancias y menor densidad de población debería ser menos frecuente toparse con COVID19 (y digo debería, porque sabemos ya de los estragos que está haciendo la enfermedad en las comunidades indígenas de la Amazonía por ejemplo). El desplazamiento de personas de zonas con mayor incidencia (zonas urbanas) a las zonas rurales es un factor que hay que tener en cuenta.

Por otro lado, los proyectos deben proporcionar información sanitaria actualizada, accesible y que PUEDA SER ENTENDIDA por los beneficiarios y comunidades locales, a fin de que ellos también puedan cuidarse y activar los mecanismos comunitarios que sean oportunos en caso de positivos entre los suyos.

¿Qué pasa con los viajes y desplazamientos? A partir ahora será necesario tener en cuenta las restricciones tanto para acceder a los países en desarrollo, como para desplazarse por ellos en condiciones de seguridad y por supuesto, el proceso para regresar al lugar de origen.  Cuarentenas incluidas.

Las METODOLOGÍAS a desarrollar. Importantísimo. Vemos una tendencia que pasa por desarrollar formaciones diseñadas en su origen a 30 personas, a pequeños grupos de 4 o 5 personas, e incluso cambios que pasan por lo que antes era un grupo, trabajar ahora los contenidos a nivel familiar o con el entorno de convivencia. Aquí entra un factor clave como es la comunicación con los beneficiarios como por ejemplo con teléfonos móviles, mensajes de texto, o recargas de datos para que puedan acceder a los contenidos a trabajar. Ya estamos observando cambios en las partidas presupuestarias de los proyectos a estos conceptos.

Otro factor son los retrasos en los tiempos de ejecución del proyecto. Si antes teníamos planificada una acción para X tiempo, teniendo en consideración todos estos factores probablemente sea necesario pedir ampliaciones de proyectos o reprogramar algunas actividades en el cronograma.

Estas son solo algunas de las situaciones a las que las personas que trabajamos en ONGD ya nos estamos enfrentando y que deberemos afrontar en los próximos meses, tal vez años, ante la llegada del COVID19.

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